Buceo en Sant Feliu celebrando Sant Joan de Déu

SANT FELIU DE GUIXOLS – 6 MARZO 2020 – SANT JOAN DE DEU

Sant Joan de Deu, patrón de los bomberos. Para quien no conoce su historia os la explico en breves palabras. Su nombre realmente fue Joan Ciudad que después de los acontecimientos ocurridos se le apoda de Déu, parece ser que nace en Portugal el 8 de marzo de 1495. El 3 de junio de 1549 se prende fuego en el Hospital Real de Granada donde trabajaba. Según los relatos de la época actuó activamente en el rescate de las personas y en la extinción del incendio, por eso es un ejemplo entre nosotros. Fue una persona dedicada a los demás y con un grupo de amigos fundó la Orden Hospitalaria de Sant Joan de Déu. Murió el 8 de marzo de 1550 como consecuencia de la pulmonía que cogió al rescatar a un joven que se estaba ahogando al caer al río Genil. Una vez explicado quien era esa gran persona vamos a lo que nos concierne en el día de su celebración.

En un principio éramos 11 integrantes y la zona de buceo “Les Planetes” en Sant Feliu de Guixols, el día anterior nos confirman que no podremos disponer de barca para realizar la aproximación al punto de buceo por lo que decidimos cambiar de zona y saldremos de infantería desde el Eden Rock hacia las cuevas de Port Salví. El día no se presenta claro según el parte metereológico pero aun así somos positivos con nuestros planes y no renunciamos!!

Llegamos al centro Varadero a las 10:00h y tenemos dos bajas de última hora reduciendo el grupo de buceo a un trinomio, cosa que hace que la inmersión sea más personal y menos preocupaciones. Nos equipamos y nos tiramos al agua por el sitio más tranquilo de la cala, la mar estaba algo agitada y la visibilidad justita teniendo en cuenta la turbidez del agua. Una vez sumergidos y rumbo a las cuevas nos cruzamos por zonas de desfiladeros con altas paredes pobladas de vida y en sus zonas más bajas tapices de corales con alguna langosta. Varias morenas desde sus aposentos sacaban sus cabezas a nuestro paso lo que nos frenaba en nuestro recorrido para responder al saludo. Llegando a la 1ª cueva ya se apreciaban las antenas de varias langostas que miraban curiosamente nuestra presencia, una vez fuera de la cueva iniciamos el recorrido de vuelta que la verdad fue un poco descontrolado, tanto que acabamos haciendo la descompresión colgados de la boya a la deriva por lo que después nos tocó aletear.

La situación graciosa fue que yo flotaba demasiado y no me podía mantener en la cota de la deco por lo que le marcaba a Herminio un plomo de mi cinturón pensando que entendería que me faltaba lastre y él me daba aire insistiendo tanto que se lo llegué a rechazar con energía para que entendiese que el problema no era el aire, finalmente todo bien pero fue una escena un poco cómica. Una vez en el centro endulzar equipos, ducha y foto de familia.

Hasta entonces el tiempo se mantuvo bien pero se ve que Murphy andaba por la zona, tal y como llegamos a la pinada donde celebrábamos el patrón con una barbacoa, descargamos, empezamos a hacer fuego y acto seguido empieza a llover sin esperanzas de que parase pronto. Entonces aparece de la nada San Herminio y dice: “que os parece si recogemos y nos vamos a mi apartamento que tengo en Cala Salions de Tossa?” se abrieron los 16 ojos restantes como platos!!, era evidente, era una opción perfecta, recogimos en dos minutos y camino a Tossa. Se pasó toda la tarde lloviendo pero estuvimos de lujo en el apartamento con buena comida y excelente compañía. Gracias a todo el equipo que colaboró como siempre en las tareas comunes, en especial a Miguel que lo tuvimos esclavizado con la barbacoa y como no a Herminio, como siempre una gran persona y gran compañero.

Autor: Jose Martín